EL DÍA QUE TOCAMOS FONDO
Es aquel en que has perdido absolutamente todas las ganas de hacer nada de lo que se supone que tienes que hacer. ¿Para qué? Esto no se va a a acabar nunca y además nadie lo entiende. Cuando lo compartes sientes que la gente, muy pocos, se preocupan por ti sinceramente, pero ninguno tiene ni la más mínima idea de cómo ayudarte o cómo hacer que te sientas mejor. Incluso el amor más incondicional no te consuela. Ya estás cansado del piloto automático y deseas el final de esto. Pero avanzas un poco más...